Nota de opinión

Mientras la Justicia define sobre el Acueducto, aparece otro informe que descalifica los caños de Krah

La investigación judicial por presuntas -el término es sólo un formalismo necesario- irregularidades en el Acueducto Gran Tulum entraría esta semana en zona de definición. Los fiscales Sebastián Gómez y Francisco Pizarro, a cargo de la UFI Delitos Especiales, solicitarían una prórroga de 90 días hábiles para seguir juntando pruebas antes de decidir si imputan o archivan la causa, aunque se espera algo más contundente en torno al «Acueductogate».

La pesquisa comenzó el 22 de diciembre de 2025 tras la denuncia del abogado Marcelo Arancibia y desde entonces los fiscales pidieron y analizaron más de 90 cajas de documentación a OSSE y al Gobierno provincial, recibieron pendrives con información del Ministerio de Infraestructura que están peritando, y con autorización de la Corte montaron una oficina especial con circuito cerrado para resguardar la prueba. El 10 de marzo de 2026 hicieron la medida más visible: una inspección ocular con drones, Policía Científica y peritos desde el Dique Punta Negra hasta la planta potabilizadora de OSSE en Marquesado, para contrastar papeles con la realidad del terreno.

Mientras tanto, desde nuestro trabajo periodístico, dimos cuenta de dos informes técnicos distintos que ya marcaban que la elección de tuberías de la empresa Krah para la megaobra no servían. Siempre es bueno recordar que el extinto Gustavo Monti, pariente del exgobernador que llevó a cabo esta hidrochanchada, era el «representante técnico» de la mencionada Krah, que fue la elegida para proveer los caños. Los informes que publicamos en nuestro diario fueron: 

Informe interno de OSSE 2020
Estación Claridad reveló el 2 de junio que OSSE contaba desde el 7 de mayo del 2020 con un informe interno que advertía que los caños Krah no servían para la presión y condiciones del Acueducto Gran Tulum. El documento técnico señalaba incompatibilidades entre el material y las exigencias hidráulicas de la obra. Esa documentación existía mientras la licitación avanzaba. Lo firmó el ingeniero Fernando Falcón, quien ha manifestado que no concederá notas periodísticas por el momento, pero que sí está dispuesto a responder a los requerimientos de los fiscales que investigan el caso.

Pericia técnica de 2020
El 30 de mayo Estación Claridad publicó otra pericia del mismo año que detectó severas falencias en los caños destinados al acueducto. La pericia analizó la resistencia del material y concluyó que presentaba limitaciones para garantizar los 50 años de vida útil que exige el pliego. El documento de la empresa Jaime, recomendaba revisar la elección antes de instalar y fue motivo de la ampliación de la denuncia el lunes próximo pasado por parte del denunciante Arancibia. 

El Nuevo hallazgo:

Respuesta técnica de General Plastics S.A, quien fue oferente en la Licitación Pública N° 2348 y se constituye como el informe técnico más detallado sobre el material. El documento compara las tuberías PEAD sin costura certificadas bajo norma IRAM 13485 e ISO 4427 contra las tuberías Krah bajo DIN PAS 1065.

El informe de General Plastics explica que DIN PAS 1065 no es una norma, es una especificación experimental alemana desarrollada para líquidos sin presión. El documento remarca que no existe norma nacional IRAM ni norma internacional ISO que avale el uso de Krah para transporte de agua potable bajo presión continua. Para General Plastics eso es clave porque el Acueducto Gran Tulum trabaja con presiones altas y debe garantizar estanqueidad por 50 años.

Sobre la construcción del tubo, el informe técnico detalla que Krah se fabrica con costura helicoidal a lo largo de toda su extensión. General Plastics reconoce que ese sistema aporta resistencia a cargas externas de suelo, pero advierte que no existen antecedentes técnicos ni ensayos a largo plazo que demuestren comportamiento seguro bajo presión interna constante durante 50 años. La ausencia de antecedentes es el punto central del cuestionamiento.

En materia de certificación el documento es lapidario: Krah no posee Sello IRAM vigente. El fabricante propone en cambio realizar ensayos parciales a acordar con el cliente para demostrar cumplimiento. General Plastics recuerda que IRAM no trabaja con certificaciones parciales ni ensayos a medida. Una tubería para agua potable bajo presión debe cumplir la norma IRAM 13485 completa, con todos los ensayos y con sello, o directamente… no cumple.

El informe cierra defendiendo su producto: tubería PEAD sin costura, fabricada por extrusión continua, con certificación IRAM 13485 e ISO 4427 y Sello IRAM vigente. Es el mismo tipo de caño que se utiliza en acueductos de alta presión en Argentina y que cuenta con antecedentes de 50 años en servicio. Con todas estas descalificaciones fundamentadas desde el máximo rigor técnico, lo mismo se usaron los caños de la empresa que representaba Monti.

Con informes internos de 2020 que decían que los caños no servían, con pericias que detectaron falencias y ahora con un informe técnico de un oferente que detalla que la norma es experimental y sin antecedentes de presión, igual avanzaron con la obra. Hoy el acueducto quedó sin terminar y los fiscales Gómez y Pizarro buscan pruebas para definir si hubo delito.

No hay agua, pero sí hay deuda. No sabemos qué dirá la justicia, pero sí sabemos que el acueducto fue una chantada que facturó millones de dólares. Sabemos que al menos tres informes dijeron que los caños de Krah eran un experimento caro e inútil y que son los que están enterrados.

Lo que no sabemos tampoco es dónde fue a parar tanta plata facturada por algo que no servía. 

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