Nota de opinión

Argentina, ¿el país más racista del mundo?

De dónde salió esta campaña y por qué la historia la desmiente

Todo explotó después de la final del Mundial 2026, donde España nos ganó el 19 de julio en Nueva Jersey. Pero la mecha se venía encendiendo desde antes.

Cuando Argentina ganó Qatar 2022, empezó a circular en TikTok, Instagram y X una pregunta que se volvió viral: «¿Por qué no hay jugadores negros en la Selección Argentina?». Eso fue sembrando la idea de que acá hay una sociedad excluyente. Los algoritmos hicieron el resto.

Como explicó el politólogo Andrés Malamud: «Hace cuatro años éramos Cenicienta y después fuimos los campeones. Todos hinchan por Cenicienta; nadie hincha por el campeón. El campeón es el establishment». Argentina dejó de ser el equipo simpático y pasó a ser el villano al que todos quieren voltear. Y sobre ese nuevo lugar se fueron acumulando etiquetas: racistas, tramposos, malos perdedores.

Operación coordinada o viralidad espontánea? Mucho del contenido no fue orgánico. Varios medios señalaron que hubo financiamiento detrás de estas campañas, con cuentas que nunca habían hablado de fútbol ni de Messi apareciendo de repente para atacar a la Argentina. Las rivalidades futbolísticas históricas —especialmente desde México, Brasil y España— fueron el caldo de cultivo perfecto.

LOS FAMOSOS QUE SE SUMARON
Samuel L. Jackson — El actor de Hollywood fue el que más pegó. Publicó en Instagram: «Por favor, no alienten por Argentina. Históricamente, Argentina ha sido uno de los países más racistas del mundo, si no el más racista. Si sos una persona negra alentando a Argentina, así es como te veo». Lo acompañó con una foto de su personaje esclavo de Django Sin Cadenas con la camiseta argentina.

Mía Khalifa — La ex actriz porno, devenida celebridad de redes, grabó un video desde un balcón en Nueva York festejando la derrota argentina con la canción «La Perla» de Rosalía de fondo.

Rosalía — La cantante española compartió ese video de Mía Khalifa en sus redes. Al ver la reacción furiosa de los argentinos, lo borró y pidió perdón: «Le di a compartir porque sonaba La Perla y ni leí lo que ponía, mala mía. Perdón. Solo tengo amor por Argentina». Pero el daño ya estaba hecho.

Tyrese Gibson — El actor de Rápidos y Furiosos compartió un video generado con inteligencia artificial donde se acusaba de racismo al país.

Pedro Pascal — El actor chileno-estadounidense, criado en Estados Unidos, le dio «me gusta» a un posteo que celebraba la derrota argentina.

Niall Horan — El ex integrante de One Direction también se sumó a la ola.

Javier Bardem, Eric André y la congresista estadounidense Jasmine Crockett también se pronunciaron contra Argentina.

Cazzu salió al cruce con un tono más mesurado: «Hay gente que discrimina, desde luego. Pero racismo me parece un montón. Basta de la campaña anti Argentina».

 

LOS ARGUMENTOS HISTÓRICOS DE POR QUÉ ARGENTINA NO ES UN PAÍS RACISTA

Somos un crisol de razas, no un país de «blancos europeos»

La Argentina se construyó con una de las mezclas étnicas más diversas del continente. La inmigración masiva de fines del siglo XIX y principios del XX trajo italianos, españoles, alemanes, galeses, judíos, árabes, armenios, rusos… pero también hubo una importante población afrodescendiente durante la colonia, y una fuerte presencia indígena que nunca desapareció. Los estudios genéticos recientes muestran que el argentino promedio tiene entre un 20% y un 30% de ascendencia indígena, y un porcentaje nada despreciable de ascendencia africana.

 Abolimos la esclavitud antes que casi todos

Argentina eliminó la esclavitud en 1813, medio siglo antes que Estados Unidos (1865) y décadas antes que Brasil (1888). Eso no es un detalle menor.

Nunca tuvimos segregación legal

En Argentina nunca existieron las Jim Crow laws (segregación racial obligatoria por ley), ni la segregación racial institucionalizada, ni los baños «para blancos» y «para negros». No tuvimos apartheid ni leyes que prohibieran el matrimonio interracial. Al contrario: el mestizaje fue la norma, no la excepción.

La meritocracia migratoria real

Aquí llegaron millones de personas de todas partes del mundo y se integraron. El país no tiene una historia de linchamientos raciales, de supremacismo organizado, de violencia racial sistemática. No hay un «problema negro» como en Estados Unidos porque acá —a diferencia de allá— la mezcla fue la regla desde el principio.

El mito de «Argentina país de nazis»

Como señaló un artículo reciente de Revista Anfibia, esa es una acusación que se instaló desde la década de 1940, impulsada por Estados Unidos y replicada por el antiperonismo local. La Argentina recibió refugiados de todo tipo, pero nunca fue un santuario nazi como se ha querido pintar.

Malamud lo resumió mejor que nadie

El politólogo Andrés Malamud fue contundente: «No hay país menos racista que Argentina». Y explicó que esta campaña es más un fenómeno de «el campeón genera odio» que una realidad sobre nuestra sociedad. Además, señaló un dato que muchos ignoran: si vas a donde vive el 60% de la humanidad —Asia, África, el mundo no occidental— la gente sigue teniendo simpatía por Argentina. Esta campaña es un fenómeno sobre todo occidental.

Que nos acusen de racistas después de haber construido una de las sociedades más integradas y mezcladas de América Latina es, como mínimo, una ironía. Detrás de esta campaña hay rivalidades futbolísticas, algoritmos que viralizan el odio, intereses económicos y, sobre todo, el hecho de que cuando sos campeón del mundo, te convertís en el blanco de todos.

Argentina no es un país racista. Tiene personas racistas, como cualquier país del mundo. Pero confundir eso con una sociedad estructuralmente racista es una falsedad que la historia y la genética de nuestro pueblo se encargan de desmentir.

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