
Murió el papá de los destacados ciclistas Gerardo y Nicolás Tivani
Rolando Tivani murió este domingo en su casa de Pocito. Hay tristeza en el mundo del ciclismo local.
El ciclismo sanjuanino está de luto. Este domingo se conoció la muerte de Rolando Tivani, el hombre que sembró la pasión por la bicicleta en una familia que con el paso de los años se transformó en una de las más reconocidas de la provincia y del país. Detrás de los logros deportivos de los destacados ciclistas sanjuaninos Gerardo y Nicolás Tivani hubo siempre un padre que acompañó cada entrenamiento, alentó cada desafío y convirtió al ciclismo en un verdadero proyecto de vida familiar.
En San Juan, hablar del apellido Tivani es hablar de ciclismo. Y ese camino comenzó con Rolando, quien desde que sus hijos eran pequeños los acercó a este deporte, inculcándoles la cultura del esfuerzo, la disciplina y el sacrificio. Sin buscar protagonismo, fue el sostén de una historia que terminó escribiendo páginas importantes para el deporte sanjuanino.
Aparentemente, Rolando llegó de pedalear y se descompensó dentro de su casa en Pocito, según expresaron fuentes cercanas a la familia.
«Hoy el ciclismo sanjuanino despide con profundo dolor a Rolando Tivani. Su pasión, su esfuerzo y el cariño que sembró en cada camino quedarán para siempre en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Mis más sinceras condolencias a su familia, amigos y a toda la gran familia del ciclismo. Que descanse en paz», publicaron en la página de Facebook Escuelita De Ciclismo Carlos Nicolás Agüero. Mensajes como estos se replicaron en las redes sociales tras conocerse la noticia.
Era habitual verlo acompañando las carreras, siguiendo cada entrenamiento y compartiendo el crecimiento deportivo de sus hijos. Su figura representó el esfuerzo silencioso de quienes hacen posible que muchos deportistas puedan desarrollar sus carreras.
Con su fallecimiento desaparece uno de los grandes impulsores de una familia que dejó una huella profunda en el ciclismo sanjuanino. Sin embargo, su legado seguirá vivo cada vez que el apellido Tivani vuelva a ocupar un lugar de privilegio en una carrera, recordando al hombre que, mucho antes de los podios y los títulos, les enseñó a pedalear detrás de un sueño.








