
El periodista Ignacio Montes de Oca y una gran reflexión sobre los testeos masivos
Vamos a repensar el tema de los testeos desde la lógica. Ya quedó atrás la comparación absurda con países limítrofes. Ahora voy a señalar otra cuestión igual de importante. Es el modo en que se controla la difusión del virus. Revisemos el sistema de testos acá y en otro países. En Argentina el testeo se hace sobre el que va al sistema de salud. Es decir, sobre el que presenta síntomas y acude a los teléfonos de emergencia o a las guardias. Es decir que el testeo se limita a los que tiene síntomas y son admitidos. Y para eso tienen que atravesar el tamiz de presentar una serie de síntomas verificables como fiebre alta, tos, molestia pulmonar y hasta hace días, demostrar contacto con viajeros o enfermos comprobables. Recién entonces accede al test. Y se entiende porque hay pocos disponibles. Mientras tanto, el que es asintomático sigue su vida, portando el virus y esparciendo la carga viral si no puede o no quiere respetar la cuarentena. Hablamos de 4 de cada cinco infectados. Dicho de otro modo, la falta de previsión para adquirir tests obliga a depender de cifras que reflejan los números de los que fueron hacia el sistema de salud. No el número real tomado de un muestreo representativo en todo el territorio. La cuarentena ayuda, pero no informa. Islandia, Corea del Sur y Alemania son ejemplos de países que buscaron controlar la pandemia ubicando a los enfermos asintomáticos para aislarlos con éxito. Salieron a la calle a buscarlos. Alemania llegó tarde, pero corrigió sobre la marcha. Por eso las cifras que se entregan a diario reflejan dos realidades parciales: solo indican los contagiados que fueron ingresados tras el tamiz y los casos que pudieron ser detectados. No el total de contagiados, muchos de los cuales ignoran que pueden ser vectores. Es, para explicarlo con total brutalidad, como decir que bajó el consumo de carne porque montaste una mesa en la entrada de una convención de vegetarianos. Si, por supuesto, mientras tanto a dos cuadras se comen un asado con achuras. Cualquier medida sanitaria masiva depende de la información recolectada. Si no se hacen muestreos masivos, es imposible saber la extensión de la pandemia y en consecuencia nos queda suponer sobre la verdadera extensión del problema en Argentina. Y suponer no es científico.
PS; no soy epidemiólogo, soy periodista y por lo tanto hago preguntas. Estuve en el Pirovano y di negativo al test. Vi desde adentro que el sistema es frágil. El coraje de los médicos no alcanza, no le sumemos mas improvisación La información, para médicos y periodistas, es vital.
PS2: si no se tiene información suficiente de los casos, puede suceder que haya una epidemia paralela de neumonías atípicas y fallos cardíacos inusual. Y sin testeos suficientes, que sean tomados como casos ajenos al coronavirus, aunque lo hayan sido. la información salva vidas.









