
El intento de prosperidad de San Juan siempre tiene enemigos cuando la lógica indica que los nuevos tiempos deberían tener más aliados que caranchos. Pero el boom minero y la previa de épocas electorales son los mejores aliados para ataques de poca monta.
Resulta que la provincia de La Pampa por encontrarse en el mapa hidrológico del país aguas abajo, reclama ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación la creación de un comité de cuencas para evaluar como escurre el agua y así hacerse de los beneficios que generan las centrales hidroeléctricas de San Juan. Básicamente consideran que los diques nuestros coartan el uso de agua de los pampeanos.
Además de ello y con un estudio de la Universidad de La Plata, afirman que la cuenca del río San Juan escurre sus aguas al río Desaguadero y por ende dibujan en su imaginario un recurso hídrico que no les pertenece. Para sostener la posición, esgrimen que, como en una temporada el río San Juan desbordó y derramó al río Desaguadero hace al menos 5 décadas, La Pampa debería hacerse de los beneficios de ese cauce.
Un estudio de la Universidad Nacional de San Juan afirma que “ninguno de los ríos de San Juan salen fuera de la jurisdicción provincial” e incluso en la actualidad es un tema ampliamente estudiado académicamente desde la casa de altos estudios.
Por este planteo Buenos Aires hizo una presentación en la Corte Suprema a través de un delegado de su Fiscalía estatal aunque ese pedido formal es posterior al pedido de caducidad de San Juan frente al reclamo de La Pampa por lo que el pretendido de Kicillof no debería tener lugar.
De todas maneras el expediente de La Pampa está en su recorrido burocrático por lo que San Juan a través de Fiscalía de Estado solicitó en mayo del año pasado la caducidad de instancia. Es que por el “conflicto” transcurrieron 6 meses sin que ninguna de las partes impulse el proceso. El último movimiento registrado había sido en Agosto del año 2024.
El pedido de La Pampa y ahora junto a la Buenos Aires de Kicillof, radica en que la Corte instruya al Estado nacional a que conforme un comité de cuenca con la intención de compartir los beneficios de los diques de San Juan.
El sueño del ataque pampeano y bonaerense es que la cuestión se entienda desde la lógica de beneficio del río Paraná. Este cauce sí atraviesa varias provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones ya que el Paraná es un eje crucial para la economía y la biodiversidad de la región.
Pero ese mapa hídrico no aplica para lo que La Pampa y Buenos Aires quieren de San Juan por un desborde de hace décadas. La Rioja también reclamará?









