
La Ciudad de San Juan se suma a MUNA para fortalecer las políticas de niñez y adolescencia
La municipalidad de la Ciudad de San Juan formalizó su incorporación a Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia, una iniciativa de UNICEF que busca fortalecer las capacidades locales y promover políticas públicas con enfoque de derechos.
La municipalidad de la Ciudad de San Juan realizó la presentación local de MUNA —Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia—, el programa de UNICEF Argentina que acompaña a los gobiernos locales en el diseño e implementación de políticas públicas destinadas a niñas, niños y adolescentes.
La incorporación de la Ciudad a esta iniciativa representa un nuevo paso en el compromiso de la gestión de la intendente Susana Laciar con las infancias y permite profundizar una agenda de trabajo basada en la escucha, el diagnóstico territorial, la planificación y la generación de políticas públicas sostenibles.
A través de MUNA, el municipio podrá fortalecer sus equipos técnicos, conocer con mayor precisión las realidades de las infancias, establecer prioridades y definir acciones con objetivos concretos y mecanismos de seguimiento y evaluación.
Durante la actividad, Laciar destacó la importancia de contar con herramientas que permitan transformar las necesidades detectadas en decisiones de gobierno.
“MUNA es una herramienta de gestión que nos permite escuchar, conocer nuestra realidad y transformar ese diagnóstico en políticas públicas. Para nosotros, trabajar por las infancias significa actuar hoy y no llegar tarde”, señaló la intendente.
En abril, la Ciudad fue sede de la conformación del Consejo Metropolitano por la Niñez y la Adolescencia, integrado por los municipios de San Juan, Rawson, Rivadavia, Chimbas y Santa Lucía, con el acompañamiento de UNICEF y la Defensoría de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.
Desde esta mirada, la gestión sostiene que las políticas de niñez requieren articulación y trabajo conjunto, porque las problemáticas que atraviesan a las infancias no se limitan a las fronteras departamentales.
“Los problemas de nuestros niños no reconocen límites geográficos y las respuestas tampoco pueden tenerlos”, sostuvo Laciar.









