
Invertir en medio de la cuarentena económica
Un contador compró la llave de una confitería céntrica. El proyecto promete replantear tendencias en el microcentro de la Ciudad.
Mauricio Rojo es un joven contador y emprendedor sanjuanino a quien la cuarentena lo animó a invertir. Y decidió hacerlo el 15 de abril pasado en un sector del mercado que ni fecha tentativa tiene para reactivar.

Está dentro del rubro gastronómico que a duras penas se sostiene con el delivery. Impedidos aún de armar las mesas e invitar al consumidor de paso a sentarse por un café, los dueños de las confiterías céntricas se funden y cambian el rumbo.

Pero Mauricio Rojo está convencido que su idea prenderá y los cafeteros viejos y nuevos asistirán por su producto. El empresario quiere hacer visible su confitería con una innovadora estructura de barras. Las fuerzas están puestas en el café expresso, preparación de café originada en Italia y que debe su término a su rápida preparación y su particular sabor a través de una textura más concentrada.
La idea no solo es concentrarse en su negocio sino aportarle al centro sanjuanino el concepto de café que rompa el tradicional molde de la mesa y la silla y a partir de ello hacer de su confitería una atracción turística.
Al anterior dueño se le vinieron las deudas encima y decidió colgar el pocillo dejando sin trabajo a mozas, mozos y cocineros. Mauricio decidió prender nuevamente la cafetera y hoy le garantiza el sueldo mensual a 6 personas que lo acompañan en el sueño emprendedor en medio de la cuarentena.









