En la demanda global se registró una disminución de 18,0% en la formación bruta de capital fijo, el consumo privado cayó 7,7%, el consumo público disminuyó 1,7% y las exportaciones de bienes y servicios reales registraron un crecimiento de 15,0%, en forma interanual.

En términos desestacionalizados, con respecto al primer trimestre las importaciones disminuyeron un 2,7%, el consumo privado mantuvo su nivel y el consumo público cayó 0,8%.
El sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura creció 46% en el segundo trimestre con respecto a igual lapso del año anterior, impactando fuertemente en el indicador del PIB, luego de tener una mejora interanual en el primer trimestre del 8,2%.

Junto con el sector agroganadero el sector de hogares privados con servicio doméstico registró una suba del 8,7% y mejoraron muy levemente la explotación de minas y canteras con un 1,1%, transporte y comunicaciones 0,9%, enseñanza 0,8 y salud 0,1%, mientras que el resto de los bloques arrojó variaciones interanuales negativas.

En el segundo trimestre el sector de intermediación financiera y bancos tuvo el indicador negativo más alto con un 13,5%, seguido por el comercio mayoristas y minorista con un 9,3#, en los que impactó la caída del consumo.

La industria manufacturera mostró una contracción del 6,7%, la utilización de la electricidad, gas y agua mostró bajó un 6,6%, la construcción un 5,6% la actividad inmobiliaria un 2,2%, gastronomía y hoteles un 2,2% la pesca se contrajo un 1,7% y las los servicios comunitarios un 1,7%.