
La mora en créditos se dispara en febrero y roza el 30% en billeteras digitales
El endeudamiento de los hogares sigue en alza y ya acumula 16 meses consecutivos de deterioro. Las tasas elevadas y la pérdida de ingresos complican la capacidad de pago.
La morosidad de las familias argentinas volvió a subir en febrero y alcanzó niveles preocupantes, con un fuerte impacto en las billeteras digitales y entidades no bancarias, donde el incumplimiento de pagos rozó el 30%. El fenómeno refleja un escenario de creciente dificultad para afrontar deudas en un contexto de tasas elevadas y recuperación económica desigual.
Según datos de la Central de Deudores (CENDEU), la irregularidad en créditos otorgados por entidades no financieras llegó al 29,9%, lo que implica un incremento de más de dos puntos respecto a enero. En paralelo, los bancos también registraron un deterioro: la mora de familias pasó del 10,6% al 11,2% en el mismo período.
El dato consolida una tendencia sostenida: el incumplimiento de pagos sube desde hace 16 meses consecutivos y alcanzó su nivel más alto desde 2004. El fenómeno no es aislado, sino extendido en todo el sistema financiero, ya que 28 de las 30 principales entidades registraron aumentos en sus índices de morosidad.
Uno de los casos más representativos es el de Mercado Pago, que experimentó un fuerte salto en su ratio de irregularidad: pasó del 5,5% al 14,7% en el último año, evidenciando el impacto del crédito digital en sectores con mayor vulnerabilidad financiera.
Detrás de este deterioro aparecen varios factores. Por un lado, el costo del financiamiento sigue siendo elevado: a comienzos de abril, los préstamos personales bancarios presentan una Tasa Nominal Anual cercana al 70% y una Tasa Efectiva Anual que ronda el 100%, sin contemplar cargos adicionales.
Por otro lado, la dinámica del mercado laboral y los ingresos también incide. Informes privados advierten que, si bien la economía muestra signos de crecimiento en algunos sectores, ese repunte no se distribuye de manera homogénea. Actividades intensivas en empleo, como la industria, el comercio o la construcción, continúan con bajo dinamismo, mientras que rubros como energía o minería exhiben mejor desempeño.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció semanas atrás que la situación responde en parte a un “coletazo” de las tensiones financieras previas y planteó que la normalización llegará con la baja de la inflación y de las tasas. “Es fundamental que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando”, señaló.
Sin embargo, los analistas advierten que la mejora no será inmediata. La calificadora Moody’s proyecta que los niveles de morosidad continuarán deteriorándose en el corto plazo antes de estabilizarse gradualmente hacia mediados de 2026.
En paralelo, medidas como la reducción de encajes dispuesta por el Banco Central de la República Argentina buscan aliviar las condiciones monetarias y reactivar el crédito, aunque su impacto sobre las tasas sería limitado.
Así, el aumento de la mora expone una de las principales tensiones de la economía actual: un crecimiento que convive con dificultades concretas en los hogares para sostener sus compromisos financieros, en un escenario donde el acceso al crédito sigue siendo caro y cada vez más riesgoso.
Fuente: Cadena 3









