Nota de opiniónSan Juan

Escrache en redes: qué pasos legales dar para defenderse y lograr que la Justicia intervenga

Te escracharon en Facebook. ¿Y ahora qué hago?”. La pregunta se repite cada semana en estudios jurídicos y fiscalías de San Juan. Un posteo con nombre, apellido y una acusación grave puede destruir una reputación en horas. Pero a diferencia de lo que muchos creen, la Justicia ordinaria sí puede intervenir cuando el conflicto nace en redes sociales. El secreto está en saber cómo activar los resortes legales.

“La denuncia tiene que radicarse en sede judicial. Una publicación en redes no inicia la acción penal”, es la premisa que rigió durante décadas en el Ministerio Público Fiscal, bajo la gestión del extinto Dr. Eduardo Quattropani, Fiscal General de la Corte de San Juan hasta su fallecimiento el 21 de julio de 2025. Quattropani fue uno de los impulsores del sistema acusatorio en la provincia y siempre remarcó que “el Ministerio Público Fiscal cumple un rol distinto al aparato burocrático del Poder Judicial”, investiga y acusa, pero necesita que la víctima dé el primer paso formal.

Lo que no sirve para nada y no es recomendable hacer es contestar en caliente. 
Abogados penalistas coinciden en que responder el escrache con insultos o amenazas solo empeora la situación. “La víctima termina imputada por injurias o amenazas. Hay que guardar silencio público y actuar en Tribunales”, advierten.

En vez de responder, hay que mantener el aplomo y preservar la prueba antes de que la borren.
Para la Justicia, si no hay prueba no hay caso. El Poder Judicial insiste en estos requisitos:
1. Captura de pantalla completa: Debe verse el posteo, el nombre del perfil agresor, la fecha, la hora y la *URL* (el link de arriba que empieza con https://).
2. URL copiada: Permite que el fiscal le pida a Meta que certifique que ese contenido existió y quién es el titular de la cuenta.
3. Acta notarial: Si el escrache es grave y puede eliminarse, un escribano certifica su existencia. Es la prueba más fuerte.
4. Daño acreditado: Mails de despido, pérdida de clientes, certificados psicológicos. Sirven para el reclamo civil posterior.

Con todo ello el segundo paso es radicar la denuncia penal. Ahí se activa la Justicia
Hay dos delitos clave cuando el escrache es falso o violento: Calumnias e Injurias -Arts. 109 y 110 del Código Penal: Se aplican cuando el posteo te imputa falsamente un delito (es violador) o daña tu honor (es un estafador). Esto tiene como penalización una multa o prisión de 1 mes a 3 años. Es un delito de acción privada: si la víctima no denuncia como querellante, el Estado no actúa de oficio.

Y el segundo delito es Amenazas -Art. 149 bis del Código Penal: Se configura cuando el posteo o los comentarios buscan alarmar o amedrentar: “sabemos dónde vivís”, (te vamos a buscar). Aquí la pena son 6 meses a 2 años de prisión. Es de acción pública y permite medidas urgentes.

¿Dónde se denuncia en San Juan? En la fiscalía de turno del Ministerio Público Fiscal, Rivadavia 171 Este, Capital, o en cualquier comisaría. También a través de la app “Denuncias MPF San Juan”.

También puede pedirle al fiscal medidas urgentes en el mismo acto de denuncia. Allí se solicita como medida cautelar que el juez ordene el cese inmediato de publicaciones que mencionen a la víctima.
La persona dañada por un escrache puede también ordenar la «prohibición de contacto» por cualquier medio, incluido redes sociales.
Por último, es imprescindible la preservación de la evidencia digital oficiando a Meta Platforms Inc. Esto significa pedirle al fiscal que le mande un oficio judicial a Facebook/Instagram para que no borren el posteo que te escrachó y guarden todos los datos de quién lo hizo.

Estas medidas, en casos de amenazas, pueden salir en 24 a 48 horas.

Y, por si fuera poco, existe un cuarto paso que es el reclamo civil por el daño, lo cual es paralelo a lo penal. Aquí la víctima puede iniciar una demanda civil por daños y perjuicios -Art. 1740 del Código Civil y Comercial. Busca una indemnización económica por el daño moral y laboral, y que el juez ordene publicar la sentencia para reparar el honor.

Y a manera de conclusión para que te quede muy claro recalco que un escrache no se resuelve con otro posteo. Se resuelve con capturas, URL y una denuncia en sede fiscal. Ese es el camino para que la justicia común intervenga cuando la génesis del conflicto está en Facebook o Instagram. La ley no protege relatos, sino que protege hechos. Y SI o SI denuncia Penal. No un descargo, no una disculpa…sino DENUNCIA para que la Justicia no pueda mirar para otro lado y se ponga incómoda. Cuando entran escritos a Tribunales, ya deja de ser un posteo para ser un expediente. Eso es lo único que puede preocupar a los difamadores seriales. 

Por eso, antes de jugar a difamar a alguien con un posteo, pensalo bien porque los aplausos del morbo duran unos minutos. Pero cuando te llegue una citación, no valdrán las excusas de «era una broma» o «me sumé por joder y no sabía». Ahí se terminan los valientes y nacen los responsables. Y la banda de estúpidos que replican y aplauden los escraches, mañana no te va a pagar el abogado.

Si hay denuncias, Internet dejará de ser tierra de nadie en un tiempo, porque todo queda registrado y además, un expediente en la Justicia no se borra.  Y así, los escrachadores profesionales, se llamen Juan, Santiago, José o Emiliano, quizás terminen devolviendo algo de lo mucho que se robaron.

En eso estamos…

 

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