
Alberto Grau – Propietario de Estancia Guañizuil: «Cada vez que me quejaba me decían: Seguí hablando que te vamos a quemar la estancia».
PENSAR SAN JUAN RADIO
Desde la tarde de ayer domingo 20 de septiembre, un enorme foco de incendio afectó una amplia extensión de vegetación en la localidad de Guañizuil. Alberto Grau, propietario de la Estancia Guañizuil, habló en ESTACION CLARIDAD desde el lugar en el que ocurre el incendio y señaló que «durante la tarde del domingo los bomberos voluntarios llegaron, pero sin recursos para poder hacer frente al fuego»; y junto a vecinos y familiares “Estamos en plena faena de apagar incendios”. Según explicó, los bomberos habían concurrido la noche anterior, pero el incendio volvió a activarse durante la mañana debido a los fuertes vientos.
El propietario de la estancia cuestionó especialmente la falta de equipamiento. “Estamos cargando agua en tachos, balde, valija, en lo que podamos cargar agua”, contó, al describir el operativo improvisado para intentar contener las llamas.
Grau aseguró que había solicitado asistencia a Bomberos, Defensa Civil y otras fuerzas, pero que la respuesta no llegaba con la rapidez que, a su entender, requería la situación. “Hemos llamado hace dos horas a bomberos, a defensa civil y nada, no hay respuesta”, sostuvo durante la entrevista.
Al ser consultado sobre el origen del incendio, Grau recordó las amenazas que, según dijo, recibió a lo largo de los últimos años como consecuencia de sus denuncias y posiciones políticas. “Yo he denunciado permanentemente todas las falencias y siempre he recibido amenazas permanentemente: que te vamos a incendiar, que te vamos a esto”, afirmó.
El empresario fue consultado específicamente sobre la posibilidad de que el incendio tuviera una motivación política. Allí evitó afirmar de manera categórica que se tratara de un hecho intencional, pero relató una serie de circunstancias que, según su interpretación, le resultaban llamativas. “No quiero precipitarme en nada, pero yo he recibido amenazas cada vez que yo he dicho algo, alguna crítica, alguna denuncia”, manifestó.
Grau vinculó esas amenazas con denuncias que había realizado previamente. En particular, mencionó una presentación relacionada con el presunto robo de patrimonio cultural y aseguró que había denunciado a dos funcionarios vinculados al municipio de Iglesia.
Según su relato, pocos días antes del incendio había participado de una reunión vinculada al patrimonio, donde volvió a plantear una situación que consideraba de especial importancia para el departamento. Dijo que había denunciado ante Gendarmería el ofrecimiento de un objeto que, según afirmó, constituía un patrimonio cultural de enorme valor para Iglesia. “Un hacha de oro macizo que yo lo denuncié en Gendarmería”, señaló Grau, quien sostuvo que esa presentación no había avanzado.
En ese contexto, reiteró una frase que, según afirmó, había escuchado en reiteradas oportunidades: “Siempre las amenazas, seguía hablando, seguía hablando: ‘que te vamos a quemar la estancia’”. Y agregó una afirmación especialmente contundente: “Yo la verdad nunca me imaginé que podían llegar a tanto”.
Grau sostuvo además que el actual episodio no sería un hecho aislado. “Esta es la tercera vez que a nosotros nos incendian la estancia”, aseguró.
Según su relato, los incendios coincidieron en otras oportunidades con momentos en los que había realizado declaraciones o expresado públicamente sus posiciones políticas. “Siempre coincide cuando yo empiezo a opinar políticamente”, afirmó.
No obstante, durante la entrevista no presentó pruebas que permitieran establecer de manera independiente que el incendio haya sido provocado deliberadamente ni que exista una relación comprobada entre el fuego y las amenazas denunciadas. Sus declaraciones quedaron planteadas como una hipótesis y una denuncia pública mientras las llamas todavía afectaban el establecimiento.
En medio del incendio, Grau estimó que unas 300 hectáreas de bosque habían resultado afectadas. Habló de ejemplares de castaños, robles, fresnos y acacias de más de un siglo de antigüedad. “Hoy tenemos que lamentar la pérdida de 300 hectáreas de bosque de castaños, robles, fresnos, acacias, de más de 100 años”, afirmó.
El Presidente de A.I.TURI.C también cuestionó la capacidad de respuesta existente en Iglesia frente a incendios de magnitud. Aseguró que los bomberos actuaban con voluntad, pero sin el equipamiento necesario para enfrentar un incendio forestal de estas características. “Los bomberos vienen con la mejor voluntad, pegan hacha, pegan la ganchada, balde, lo que tengan a alcance, pero no tienen equipo”, sostuvo.
Sin embargo, mientras observaba el avance de las llamas, Grau extendió sus críticas hacia la infraestructura y la gestión municipal de Iglesia. Cuestionó el estado de las calles, el funcionamiento de servicios, la planificación urbana y la utilización de recursos provenientes de la actividad minera. E incluso reclamó que el departamento cuente con una estructura adecuada para responder a emergencias forestales y planteó la necesidad de contar con equipamiento específico. “En estos momentos se me está quemando la estancia, así de simple, y no hay nadie”, expresó amargado.
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