
25 de marzo: Día del Niño por Nacer
La Subsecretaría de Políticas Familiares (SPF) conmemora el Día del Niño por Nacer, fecha en la que se destaca la importancia de proteger la vida humana desde su concepción en el vientre materno.
Cada 25 de marzo, el calendario argentino incorpora una conmemoración que no nació como una simple efeméride religiosa ni quedó reducida a una fecha más dentro del listado oficial. El Día del Niño por Nacer arrastra una construcción que mezcla tradición católica, decisión política y proyección internacional. Esa combinación explica por qué la jornada conserva un lugar particular dentro del país y por qué su sentido remite al mismo tiempo a una escena bíblica y a un decreto firmado en la Casa Rosada.
El origen simbólico de la fecha se apoya en uno de los episodios centrales del cristianismo: la Anunciación a la Virgen María. Según la tradición católica, ese fue el momento en que el Arcángel Gabriel le comunicó a María que llevaría en su vientre a Jesús, y ella aceptó esa misión como un acto de fe. A partir de esa referencia, la Iglesia ubica el acontecimiento exactamente nueve meses antes de la Navidad, por lo que el 25 de marzo quedó asociado de manera directa a esa escena.
En Argentina
La Subsecretaría de Políticas Familiares (SPF) conmemora el Día del Niño por Nacer, fecha en la que se destaca la importancia de proteger la vida humana desde su concepción en el vientre materno.
Al reconocer la importancia de la etapa de gestación, esta fecha también permite concientizar a la sociedad sobre la necesidad de acompañar a las mujeres embarazadas, promoviendo un entorno favorable para el desarrollo saludable de su hijo por nacer.
En línea con la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto de San José), la cual reconoce en su artículo 4º que toda persona tiene derecho a que se respete su vida a partir del momento de la concepción, nuestro país instauró esta conmemoración a través del decreto 1406/98.
En este 25 de marzo, renovamos nuestro compromiso con la protección de la vida prenatal y con la promoción de una cultura que valore y respete cada vida humana, independientemente de su etapa de desarrollo.









