Nacionales

El ahijado de Ginés González García se vacunó en San Nicolás, pero criticó al exministro: “Se mandó un cag… grande como una casa”

Pablo González se aplicó el suero contra el coronavirus junto a su esposa en enero. Aseguró que no salteó la fila ni consiguió turno por acomodo.

El escándalo del vacunatorio VIP sigue sumando personas cercanas al entorno de Ginés González García que se vacunaron de manera irregular. Este jueves se conoció que uno de los inmunizados por fuera del orden establecido por las autoridades nacionales fue su ahijado y la esposa de él, ambos oriundos de San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires.

Me vacuné en el vacunatorio del Hospital San Felipe”, reconoció Pablo Humberto González, periodista y ahijado de Ginés. Sin embargo, despegándose del escándalo por la vacunación discrecional por orden del exministro, el hombre aseguró que no cometió “ninguna irregularidad”.

“Yo me anoté, me llamaron, fui y puse el brazo. No cometí ninguna irregularidad”, subrayó. Según su versión, se inscribió en el sistema Vacunate PBA, dispuesto por la provincia para que los bonaerenses manifiesten su voluntad de inmunizarse y se les asigne un turno. “No falsifiqué nada, no puse que era personal de salud, no me puse como grupo de riesgo. Tampoco soy (Carlos) Zannini que se puso personal de salud”, chicaneó.

De acuerdo a su testimonio, el primer turno lo llamaron desde el hospital para que vaya ese mismo día porque “había dosis disponibles”. Para el segundo turno, sí le enviaron un mail desde la plataforma de registro del Gobierno de la provincia de Buenos Aires.

Espacio de anunciante Fin espacio de anunciante

El periodista negó que su primo y padrino estuviera al tanto de su vacunación: “Se debe estar enterando ahora que yo estoy vacunado”. De hecho, intentó despegarse de él al afirmar: “Se mandó un cag… grande como una casa”.

González pidió turno el 9 de enero junto a su esposa para aplicarse el suero contra el coronavirus Sputnik V, él se aplicó la primera dosis el día 13 y ella “unos días después”. El segundo componente fue dado el 3 de febrero.

El primo del exfuncionario aclaró que él padeció COVID-19 en agosto pasado y que estuvo a punto de morirse, por lo que recibió el tratamiento de plasma de convaleciente y el de ibuprofeno. Su esposa y su hija también se enfermaron pero no tuvieron un cuadro grave.

El periodista tiene 57 años y su pareja 48, ella se desempeña como empleada administrativa, por lo que ninguno entraba en el cronograma de prioridades establecido. Menos en esa fecha, cuando había llegado al país solo el primer cargamento de las Sputnik V y a San Nicolás había ingresado 1050 dosis. Los sueros debían repartirse entre los cerca de 2000 trabajadores de tres centros de salud: el San Felipe, la Clínica de la UOM y el San Nicolás.

Espacio de anunciante Fin espacio de anunciante

Pese a que los sueros no alcanzaban para inmunizar a todos los sanitarios, González aseguró que el sistema le dio prioridad. Y señaló que a él también le llamó la atención la situación, que consultó al respecto en el hospital, donde le dijeron que “había muchos médicos que no se habían anotado”. Asimismo, recordó que en ese momento el suero ruso no estaba aprobado para mayores de 60, por lo que no se podía iniciar la vacunación de los adultos mayores.

Frente a las sospechas de que se estaba inoculando a personas que no estaban incluidas dentro de los grupos objetivo, este miércoles la Justicia ordenó el allanamiento del Hospital San Felipe. Se llevaron un listado con 4000 personas registradas para vacunarse. De allí, surgieron también nombres de sindicalistas, concejales y otros vecinos vinculados al poder. En el hospital decidieron no dar declaraciones al respecto.

En paralelo, se realizó también un operativo en un vacunatorio escuela y en la vivienda particular de un hombre allegado al San Felipe, a la espera de encontrar un supuesto listado con más nombres.

Del entorno de Ginés, también se supo que habían recibido la vacuna contra el coronavirus su sobrino y jefe de gabinete del Ministerio de Salud, Lisandro Bonelli, y si secretario Marcelo Guillé. Lo que llamó más la atención fue que en el listado también aparecía el nombre del padre de este último: Félix Guillé.

Como uno de los directivos de Diario Norte, el ahijado de Ginés aseguró que es uno de los principales interesados en que esto se aclare. Frente a las versiones de colegas que aseguran que se vacunó porque tiene contacto con los directivos del hospital, González respondió que “tiene trato periodístico” pero que nunca les pidió que lo vacunaran.

En tanto, también se intentó despegar de su tío y exfuncionario nacional al explicar que al comienzo de la cuarentena estuvo varado en el exterior, lo llamó para pedir que mandaran un avión y Ginés le habría respondido que “no podía hacer nada”. “¿Qué están haciendo portación de apellido y de parentesco?”, cuestionó frente a que se haya relacionado su inoculación con el escándalo del vacunatorio VIP.

“No formo parte ni de la conexión Ginés y Lisandro, ni con la dirección del hospital”, subrayó el primo del exministro de Salud.

Más allá de esto, Pablo González aseguró que está indignado con su familiar por el vacunatorio VIP pero que él no sería el único implicado. “Del presidente para abajo, esto lo sabían todos”, afirmó.

 

Hashtags
Cerrar