Esa alza ya representa -en apenas cuatro meses- más de la mitad de la inflación proyectada por el ministro de Economía, Martín Guzmán, para todo el año.

Los mayores aumentos correspondieron a prendas de vestir, con el 6%, y transporte, 5,7%.

El incremento en alimentos y bebidas no alcohólicas se ubicó incluso por encima del nivel general, con 4,3%.

En transporte hubo alzas en adquisición de vehículos, combustibles y taxi, que fueron parcialmente compensadas por bajas en precios de pasajes aéreos.

También influyó en esa suba el incremento del transporte en subterráneo, según indicó el INDEC.